Cercospora spp. en Cannabis: Etiología, síntomas y manejo
- 24 oct 2023
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 5 abr
El género Cercospora agrupa hongos fitopatógenos responsables de manchas foliares en numerosos cultivos, incluyendo Cannabis sativa. Aunque su incidencia en cannabis ha sido menos documentada que en otros cultivos, su presencia puede afectar significativamente la fotosíntesis y el rendimiento, especialmente en condiciones ambientales favorables.

Las especies de Cercospora son hongos ascomicetos que producen conidios alargados y septados. Se desarrollan principalmente bajo condiciones de:
Alta humedad relativa (>80%)
Temperaturas moderadas (20–30 °C)
Baja ventilación en cultivos densos o bajo invernadero
El patógeno sobrevive en residuos vegetales infectados y se dispersa por salpicadura de agua, viento o herramientas contaminadas.

En cannabis, la infección por Cercospora se manifiesta principalmente en hojas maduras:
Manchas circulares a irregulares de color marrón a gris
Bordes oscuros bien definidos (halo necrótico)
Centro de la lesión más claro, a veces con apariencia cenicienta
Coalescencia de manchas en infecciones severas
Senescencia prematura de hojas
Estos síntomas pueden confundirse con deficiencias nutricionales o infecciones por otros hongos, por lo que se recomienda diagnóstico microscópico.

Manejo Integrado
1. Manejo cultural
Eliminación de residuos vegetales infectados
Adecuado espaciamiento entre plantas
Mejora de ventilación y reducción de humedad foliar
Riego dirigido al suelo (evitar mojado del follaje)
2. Monitoreo
Inspecciones periódicas, especialmente en etapas vegetativas avanzadas
Identificación temprana de síntomas
3. Control biológico
Uso de antagonistas como Trichoderma spp. (según disponibilidad local)
4. Control químico (cuando esté permitido)
Aplicación de fungicidas protectantes o sistémicos autorizados
Rotación de ingredientes activos para evitar resistencia
Aunque Cercospora no es uno de los patógenos más reportados en cannabis, su potencial impacto en condiciones favorables hace necesario su reconocimiento temprano y manejo preventivo. La implementación de prácticas agronómicas adecuadas es clave para reducir su incidencia y preservar la productividad del cultivo.




Comentarios